Algunos cuentos cortos de ficción se han vuelto realidad

Algunos cuentos cortos de ficción se han vuelto realidadLa ciencia-ficción es un tema que no todos los autores de cuentos cortos saben tratar de manera tan acertada. Y es que es muy sencillo situarse en una atmósfera futurista en la que cualquier cosa puede pasar.

Sin embargo, un detalle que se suele tomar a la ligera es que si no existe un grado mínimo de verosimilitud es difícil que quien esté leyendo, entre en la convención de que tal vez algún día eso que se le presenta pueda ser llevado a la vida cotidiana.

El ejemplo que utilizan muchos al momento de referirse a la ciencia ficción es la serie de caricaturas de los años 60 conocida como “Los Supersónicos”. Una familia típicamente norteamericana de clase media que tenía muchísimos adelantos tecnológicos.

Por ejemplo, sus televisiones eran de pantalla plana y además tenían la oportunidad de llevar a cabo “video llamadas” Es decir enlaces telefónicos con voz e imagen. Otro de los inventos fueron las bandas transportadoras, colocadas en lugares como centros comerciales.

Hoy en día, es posible toparnos con estos y muchos más inventos que en algún momento sólo vivieron en la imaginación de alguien. Pienso que los avances en la tecnología han traído cosas muy positivas, sobre todo cuando hablamos en materia de comunicación.

Por ejemplo, hoy no necesitas ir a ningún sitio especial si quieres leer un cuento corto, ya que con una computadora que tenga conexión a la web, puedes acceder a diferentes blogs en donde encontrarás historias de esta clase acomodadas por categorías.

Finalmente y sólo para cerrar el tema de los inventos del futuro, no quisiera dejar de mencionar al padre de la ciencia ficción. Obviamente estoy hablando de Herbert George Wells, creador del libro “La máquina del tiempo”.

Novela que sirvió como base para comenzar a hablar acerca de los “viajeros del tiempo” y las consecuencias que estos causan en las líneas temporales.

Todos los cuentos cortos deben ser leídos apropiadamente

Todos los cuentos cortos deben ser leídos apropiadamenteDesde antes de ingresar a primero de primaria, los niños ya saben leer algunas frases, aunque son incapaces de analizar textos de gran tamaño.

Muchos profesores echan mano de cuentos clásicos para enseñar a sus alumnos a leer correctamente. Todos los cuentos cortos deben ser revisados de acuerdo a sus estructuras básicas.

Es decir, primeramente vale la pena mencionar que no es lo mismo leer un texto en voz baja que al hacerlo para una audiencia. La comunicación oral requiere forzosamente que el interlocutor sepa darle el ritmo adecuado para que suene de la manera en que el autor concibió la obra.

Por ejemplo, nunca será igual leer un cuento de terror que uno reflexivo, pues el propósito que tienen es diametralmente distinto.

Otra cosa que se va ganando con la experiencia de leer varias obras es saber determinar la estructura que posee cada cuento. Sabemos que una agrupación básica de elementos para una narración de este estilo requiere de una introducción, un desarrollo y un desenlace. No obstante, el creador del texto tiene la libertad de decidir si es que sigue un camino lineal o bien si cuenta con una estructura mixta, o sea, a lo mejor la historia inicia por el final y concluye en el principio.

De igual forma, algunas personas que se dedican a escribir cuentos, les fascina dotar a sus personajes con ciertas ideas o conceptos que ellos comparten. Esto puede tomarse como una vertiente positiva o negativa, dependiendo del ángulo en el que se analice, ya que a veces la audiencia no estará de acuerdo con lo planteado.

Esto nos lleva al último punto de análisis del día de hoy y tiene que ver con el subtexto que posea el propio cuento corto que estamos leyendo. Es decir, puede que algunas cosas estén dirigidas para un público infantil, en tanto que hay otras que sólo entenderán las personas mayores.

Mitos del viejo oeste

Mitos del viejo oesteEn la zona suroeste de los Estados Unidos se cuenta una historia aterradora. Era el tiempo en el que los vaqueros aún dominaban gran parte del territorio. Por obvias razones la ley de aquellos condados era ejercida por los alguaciles y los Sheriffs.

El sheriff McAllen siempre iba acompañado del alguacil Wilson. Sin embargo, a este último lo habían asesinado hacía una semana, con lo que tuvo que ascender a un subalterno que apenas llevaba un par de meses resolviendo asuntos de la ley de menor índole.

En uno de sus rondines, McAllen se dio cuenta de que había una tienda de campaña colocada en un área restringida.

– ¡Hay que quitar esa tienda de campaña ahí Jones, acérquese y dígame si aún hay gente adentro!

– Si Sheriff, se trata de una pareja que vino a celebrar su aniversario de bodas. Yo no creo que causen ningún problema. ¿Por qué no nos vamos y los dejamos a solas únicamente por esta vez?

– ¿Qué? ¿Y dejar que alguien viole las leyes en mi territorio? Si usted no quiere hacerlo Jones, lo haré yo mismo.

El Sheriff se acercó a la tienda de campaña y obligó a los jóvenes a que salieran inmediatamente. El hombre fue el primero en aparecer. Al verlo el hombre de la estrella en el chaleco le dijo que quedaba arrestado por invadir propiedad privada.

Le ató sus manos con una cuerda y lo subió a su caballo. En eso estaba cuando escuchó la voz de la mujer que aún permanecía en la casa de campaña, quien le dijo con una voz sumamente aguda.

– Si quiere que yo también vaya a presidio, tendrá que sacarme usted mismo. El sheriff se molestó muchísimo e ingresó a la tienda sólo para encontrar que la mujer se había transformado en una horrible bruja. La dama pronunció unas palabras y el cuerpo del representante de la ley quedó convertido en polvo.

Hay pocos mitos sobre brujas en el viejo oeste. Sin embargo, los que perduran son tremendamente escalofriantes.

Leyendas cortas nocturnas

Soy odontólogo de profesión, pero dibujante por diversión. Cuando llego a casa de trabajar no quiero saber más de molares, dientes, resinas, amalgamas etc. Dejó mi portafolio con mi laptop y me dirijo al estudio en donde tengo un restirador.

Cojo una hoja de papel, la acomodo adecuadamente y empiezo a dibujar lo primero que se me viene a la mente. Puede ser una flor, un animal o un paisaje.

Leyendas cortas nocturnas

Tomé un curso de artes plásticas por Internet y debo decir que gracias a él he aprendido hacer muchas cosas.

Finalmente, abro un cajón del escritorio en donde guardo los lápices y sacó una cajetilla de cigarros. Por lo general, sólo me fumo dos cigarros durante mi sesión de dibujo.

A pesar de ello, de esa noche me percaté de que el cenicero se iba llenando de más y más colillas y yo seguía absorto con mi creación.

Encendí el octavo pitillo y vi claramente como el humo que emanaba de mi moca formaba la silueta de un ser maligno. Una criatura grisácea, alargada y sin dientes que me miraba fijamente a los ojos.

Dejé lo que estaba haciendo y me fui a acostar. Cuando desperté me sentí sumamente mareado con lo que lo primero que hice por la mañana fue ir al médico para que me revisara.

El especialista me dijo que luego de las pruebas que me realizaron se detectó que en mi sangre había grandes residuos de nicotina. Yo aproveché para comentarle lo de mi encuentro con la extraña criatura. A lo que él contestó que esos episodios alucinatorios pasan cuando uno excede la cantidad de nicotina que tu cuerpo puede absorber dependiendo de tu metabolismo.

Me alejé del cigarrillo y desde entonces no he vuelto a fumar. Sin embargo, las noches que hay luna llena puedo ver claramente la silueta de aquel monstruo. Ya no se lo cuento a nadie, pues no quiero que vuelva a pensar que se trata solamente de una leyenda corta nocturna.

Leyendas cortas que dan pánico En el establo

Leyendas cortas que dan pánico En el establoEn la actualidad mucha gente que vive en zonas urbanas, se ha olvidado casi por completo de que anteriormente el medio de transporte preferido por las personas no era otro que el caballo.

Sabiendo esto, era fácil deducir que familias enteras que contaban con un capital considerable, decidieran invertir en el negocio de los equinos.

Sin embargo, lo lamentable de este asunto es que con la llegada de la modernidad muchas de estas construcciones terminaron literalmente en ruinas. Hace un par de meses, un amigo me contó que cerca de la comunidad de Santa Cecilia había un establo enorme que se hallaba completamente abandonado.

Nadie había entrado a esa construcción durante años, ya que los lugareños con frecuencia comentaban que el capataz que trabajó ahí por más de dos décadas, había asesinado por lo menos a ocho de sus subalternos.

Los pocos que se atrevieron a llevar a cabo una investigación seria, terminaron muertos. Una cosa extraña es que invariablemente los cuerpos de los investigadores fueron encontrados a las orillas del pantano, atados de pies y manos.

Una vez más, la policía acudió al domicilio del capataz para mantenerlo en custodia mientras se reabriera el expediente del caso. Sin embargo, cuando se disponían a arrestarlo, vieron cómo ese individuo se disparaba en la cabeza con una pistola calibre 9 mm.

En un piso falso que había en la planta baja, los gendarmes hallaron una libreta con el nombre de las víctimas y un calendario en el que el asesino marcaba fecha exacta del deceso.

De igual forma encontraron unos planos de una máquina similar a la que se utiliza para crear pacas de paja. Digo similar porque se aprecia que en vez de implementos para formar los fardos de hoja seca, tenía instrumentos que trituraban los huesos.

Este relato de horror se suma a las miles de leyendas cortas que dan pánico y que hoy en día se pueden encontrar en Internet.